Skip to main content Scroll Top

Producción de pollo y huevo aumenta en México, pero la baja de precios no llega completa al consumidor

México produjo más pollo y huevo entre enero y agosto de 2026, pero el aumento de la oferta no se reflejó de forma uniforme en toda la cadena. Mientras los precios al productor registraron ajustes a la baja, algunos productos mantuvieron costos elevados o incluso aumentaron para los consumidores.

La producción de pollo creció en 150 mil toneladas respecto al mismo periodo de 2025, aunque su valor disminuyó en 587 millones de dólares. El comportamiento muestra una presión sobre la rentabilidad de los productores, pese a que existe una mayor disponibilidad de producto.

Más huevo, pero menor valor para la cadena

En el caso del huevo, el volumen producido aumentó en 81 mil toneladas durante los primeros ocho meses del año. Sin embargo, el valor pasó de 3 mil 805 millones de dólares a 2 mil 911 millones, una reducción de 894 millones de dólares frente al mismo periodo de 2025.

La mayor disponibilidad permitió reducciones en distintos eslabones del mercado. Los precios disminuyeron 22% para el productor, 29% en mayoreo y 30% para el consumidor, aunque el traslado de estas variaciones no fue igual en todos los productos ni en todos los puntos de venta.

La demanda de cortes específicos modifica el mercado

El mercado enfrenta un desajuste entre la oferta y las preferencias de compra. Hay mayor disponibilidad de pollo vivo y entero, pero la demanda se concentra cada vez más en cortes específicos; por ejemplo, la pechuga registró un aumento de 9% en tiendas de autoservicio.

Los datos disponibles sobre precios muestran que las reducciones en origen no siempre llegan con la misma intensidad al consumidor final. En septiembre, los registros sectoriales reportaron descensos en algunos precios al productor de pollo y huevo, mientras que ciertos precios en supermercados permanecieron estables o presentaron incrementos.

Producción, rentabilidad y competencia externa

El reto para el sector pecuario durante 2026 no se limita a incrementar el volumen producido. También implica mejorar la rentabilidad de los productores, hacer más eficiente la distribución y lograr precios competitivos para las familias.

En otras cadenas pecuarias también se observan presiones. La oferta de carne de cerdo crece más rápido que el consumo y los precios disminuyeron durante el periodo, mientras que la competencia de las importaciones continúa influyendo en el mercado mexicano.

En contraste, la carne de bovino enfrenta un menor consumo interno, pero cuenta con un mejor desempeño exportador y con una reapertura gradual del mercado estadounidense para el ganado en pie. El comportamiento de estas cadenas confirma que producir más no garantiza por sí mismo mejores ingresos para todos los participantes ni menores precios en el punto de venta.